Cuando vengas amor, ven con el alba
en los limpios amaneceres que presagian el día,
cuando se abre la rosa y silva el ave cantora
y en el agua se diluye,un cristal de melodías.
Cuando vengas amor,ven con el alba
pon tu beso de bruma en mi frente dormida
y que una gota de tu rocío
salpique mi sien,encanecida.
Cuando vengas amor,ven con el alba
pon en el haz de mis manos
de las tuyas el fuego
y en mi pecho, cansado
prenderá un ansia de vida.
Si te marchas,amor, vete al ocaso
cuando el cielo encendido deje atrás sus fulgores,
y en el árbol las hojas,intercalen su arrullo
engarzando en el viento su perfume las flores.
Si te marchas,amor,vete al ocaso
déjame los efluvios de tu olor y tu aliento,
el calor de tus brazos,de tu risa, el eco
y acunando las horas, ¡vuelve amor a mi encuentro!
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lunes, 29 de agosto de 2011
Me gustan esas tardes sosegadas
Me gustan esas tardes sosegadas
que al ocaso se refrescan con la brisa,
en que vaga pensativa la mirada
en que el alma se despierta enamorada,
y los recuerdos y los sueños, se idealizan.
Me gustan esas tardes sosegadas
en las que cruzan golondrinas y vencejos,
con sus trinos desiguales y estridentes
que en el cielo van trazando sus bosquejos.
Me gustan esas tardes sosegadas
en las que las aguas cristalinas como espejos,
van trazando sus ondas alargadas
susurrando en la taza de la fuente.
Los jazmines,hechos moñas en las macetas
que perfuman suavemente, medio abiertos,
la frescura de las plantas verdes,prietas
que llenan de color el firmamento.
Me gustan esas tardes sosegadas
esas horas tan serenas y tan quietas,
que me llenan de ternuras y de afectos
y se me pone el corazón,un poco más inquieto.
que al ocaso se refrescan con la brisa,
en que vaga pensativa la mirada
en que el alma se despierta enamorada,
y los recuerdos y los sueños, se idealizan.
Me gustan esas tardes sosegadas
en las que cruzan golondrinas y vencejos,
con sus trinos desiguales y estridentes
que en el cielo van trazando sus bosquejos.
Me gustan esas tardes sosegadas
en las que las aguas cristalinas como espejos,
van trazando sus ondas alargadas
susurrando en la taza de la fuente.
Los jazmines,hechos moñas en las macetas
que perfuman suavemente, medio abiertos,
la frescura de las plantas verdes,prietas
que llenan de color el firmamento.
Me gustan esas tardes sosegadas
esas horas tan serenas y tan quietas,
que me llenan de ternuras y de afectos
y se me pone el corazón,un poco más inquieto.
sábado, 27 de agosto de 2011
No me cerréis las ventanas
No me cerréis las ventanas
si me veis que estoy muriendo.
Si es de día,que el sol entre
y si es de noche en mi sueño,
que me acompañe la luna
y el brillo de los luceros,
desde el recuadro enrejado
de un ventanillo pequeño,
se ve un cielo ¡muy azul!
cuando hace sol y yo quiero,
empaparme en su celaje
en mis últimos momentos.
Si son nubes,las que hay,
no me importa,las prefiero:
Me hará ilusión el pensar,
si veo el agua cayendo.
¡No me cerréis las ventanas!
por ellas marcharme quiero,
en el soplo de la brisa
pondré mis últimos versos,
y en una última lágrima
yo me iré con mis recuerdos.
No me cerréis las ventanas,
si veis que me estoy muriendo...
si me veis que estoy muriendo.
Si es de día,que el sol entre
y si es de noche en mi sueño,
que me acompañe la luna
y el brillo de los luceros,
desde el recuadro enrejado
de un ventanillo pequeño,
se ve un cielo ¡muy azul!
cuando hace sol y yo quiero,
empaparme en su celaje
en mis últimos momentos.
Si son nubes,las que hay,
no me importa,las prefiero:
Me hará ilusión el pensar,
si veo el agua cayendo.
¡No me cerréis las ventanas!
por ellas marcharme quiero,
en el soplo de la brisa
pondré mis últimos versos,
y en una última lágrima
yo me iré con mis recuerdos.
No me cerréis las ventanas,
si veis que me estoy muriendo...
Tiempo infinito
Quisiera retener el tiempo
entre mis dedos
bebiendo gota a gota
de su pasada esencia,
quisiera no sentir
las penas de la ausencia
y que todo se estancara
en un presente quedo.
Pensar,que ya no existe
aquel ayer marchito
ni una mañana triste
de opaca incertidumbre,
que todo fuera hoy
como un eterno rito
de albas y de cenits
fundidos en la cumbre.
Quisiera que tus brazos,
de hiedra a mi cintura,
llenaran la nostalgia
de un tiempo ya perdido.
Quisiera que sintieras
la mistica locura
sabiendo lo que somos,
seremos o hemos sido,
quisiera si pudiera,
parar,el mundo entero
que todo fuera amable,
que todo fuera hermoso.
Quisiera no sentir
que soy perecedero,
y amando la belleza
me sienta miserable.
Quisiera ¡oh Dios del cielo!
que el ansia desbordante,
en este pecho lleno
de tantas cosas bellas,
pudiera dar al mundo
depaz,un solo instante,
llenando de alegría
el cielo y las estrellas.
Quisiera tantas cosas
sentidas y tan vagas,
que llenan de ilusiones
mi ser enamorado;
y no podré decirlas,
el tiempo se me acaba
fluyendo entre mis dedos
marchitos y cerrados.
entre mis dedos
bebiendo gota a gota
de su pasada esencia,
quisiera no sentir
las penas de la ausencia
y que todo se estancara
en un presente quedo.
Pensar,que ya no existe
aquel ayer marchito
ni una mañana triste
de opaca incertidumbre,
que todo fuera hoy
como un eterno rito
de albas y de cenits
fundidos en la cumbre.
Quisiera que tus brazos,
de hiedra a mi cintura,
llenaran la nostalgia
de un tiempo ya perdido.
Quisiera que sintieras
la mistica locura
sabiendo lo que somos,
seremos o hemos sido,
quisiera si pudiera,
parar,el mundo entero
que todo fuera amable,
que todo fuera hermoso.
Quisiera no sentir
que soy perecedero,
y amando la belleza
me sienta miserable.
Quisiera ¡oh Dios del cielo!
que el ansia desbordante,
en este pecho lleno
de tantas cosas bellas,
pudiera dar al mundo
depaz,un solo instante,
llenando de alegría
el cielo y las estrellas.
Quisiera tantas cosas
sentidas y tan vagas,
que llenan de ilusiones
mi ser enamorado;
y no podré decirlas,
el tiempo se me acaba
fluyendo entre mis dedos
marchitos y cerrados.
Donde el silencio llora
Una taza de café y un cigarrillo
lleno de plantas el salón y yo, soñando,
en la blanca quietud de los visillos
se divisan las ventanas,bostezando.
Mis libros y cuartillas,dispersados
sobre una mesa un tapete de ganchillo,
y unos versos,apenas diseñados
plasmados en mi eterno cuadernillo.
Los dioses y las musas se recrean
llenando mi sentir cada jornada,
ante una taza de café y un cigarrillo
cuyos humos se entremezclan,enlazados,
sobre la mesa con tapete de ganchillo.
Y en las cuartillas de mis noches solitarias
donde el silencio llora,
y el tic tac del reloj es un latido
los versos que se escapan de mi boca,
son eco de mi mundo incomprendido;
y lloro cuando escribo,porque pienso,
¡en tantas cosas bellas que yo ignoro!
En tantas cosas bellas ¡que yo quiero!
Y siento que este mundo de quimera
que solo por la noche es algo mío,
vivirá eternamente aunque yo muera
entre las plantas del salón y mi sillón vacío,
ante una taza de café ya consumido
y las cenizas de un extinto cigarrillo,
sobre la mesa con tapete de ganchillo.
lleno de plantas el salón y yo, soñando,
en la blanca quietud de los visillos
se divisan las ventanas,bostezando.
Mis libros y cuartillas,dispersados
sobre una mesa un tapete de ganchillo,
y unos versos,apenas diseñados
plasmados en mi eterno cuadernillo.
Los dioses y las musas se recrean
llenando mi sentir cada jornada,
ante una taza de café y un cigarrillo
cuyos humos se entremezclan,enlazados,
sobre la mesa con tapete de ganchillo.
Y en las cuartillas de mis noches solitarias
donde el silencio llora,
y el tic tac del reloj es un latido
los versos que se escapan de mi boca,
son eco de mi mundo incomprendido;
y lloro cuando escribo,porque pienso,
¡en tantas cosas bellas que yo ignoro!
En tantas cosas bellas ¡que yo quiero!
Y siento que este mundo de quimera
que solo por la noche es algo mío,
vivirá eternamente aunque yo muera
entre las plantas del salón y mi sillón vacío,
ante una taza de café ya consumido
y las cenizas de un extinto cigarrillo,
sobre la mesa con tapete de ganchillo.
Tristezas del recuerdo
Llovía...
Era la tarde tan gris
como mis pensamientos...
Quería evocarte,te añoraba,
y entonces tuve ese sentimiento
de saber porqué lloraba.
Miré tras el cristal de mi ventana:
con mi aliento empañé su transparencia;
puse tu nombre y lo besaba
llenándome los labios desde tu ausencia.
¡Era la tarde tan gris y tan vacía...!
quise borrar tu nombre
y nuevamente presentí la sensación
de que morían,
los mejores recuerdos de mi mente.
Murió la tarde,lluviosa y gris,
y como siempre,tú no estabas.
Mojados los cristales,yo presumía...
Tristezas del recuerdo,te lloraban.
Era la tarde gris...
¡Llovía!
Era la tarde tan gris
como mis pensamientos...
Quería evocarte,te añoraba,
y entonces tuve ese sentimiento
de saber porqué lloraba.
Miré tras el cristal de mi ventana:
con mi aliento empañé su transparencia;
puse tu nombre y lo besaba
llenándome los labios desde tu ausencia.
¡Era la tarde tan gris y tan vacía...!
quise borrar tu nombre
y nuevamente presentí la sensación
de que morían,
los mejores recuerdos de mi mente.
Murió la tarde,lluviosa y gris,
y como siempre,tú no estabas.
Mojados los cristales,yo presumía...
Tristezas del recuerdo,te lloraban.
Era la tarde gris...
¡Llovía!
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