lunes, 6 de mayo de 2019

martes, 6 de octubre de 2015

OTOÑO

Por entre las hierbas corre un reguerillo de otoño,
nacido de las primeras lluvias.
Es limpio y tiene el alma de azogue.
El sueño del regato es,ser espejo;
por eso culebrea entre las matas y las encinas
como un lagarto azul,reflejando el cielo.
Y es que el cielo corre por entre las encinas y las hierbas
cuando aún,no es maduro el otoño.

Luego....
Sobre el regato caen,las hojas doradas del otoño.
Una...,dos...,cien...,mil....
¿Cuántas? No sé,muchas.
Un instante para pegarse al beso del agua y luego,
con los labios apretados,un beso largo,
que sólo se termina cuando se nieva el agua con la espuma.
El árbol llora tesoros rojoamarillos.
Cada hoja es un ocaso,
y cada ocaso se escribe en cada hoja.
Monedero de anocheceres,
la encina los derrocha sobre nuestros campos.
Los rios maduros del otoño,llevan teñidas sus aguas de oro.
Pero,sólo en mi tierra verdea la encina como un recuerdo de primavera
clavado en la memoria del paisaje.

viernes, 3 de julio de 2015

SESENTA Y UN INVIERNOS


Ya cumplí sesenta y un inviernos…,
Pero a pesar de ello, aún vibro todavía,
Siento paz,amor del alma
Y no me falta la alegría.

Claro que ya voy viendo poquito;
Que las piernas me flaquean
Que me sobran algunos kilos
Y a veces,mi carácter se me afea…

¡Más por esto no me apuro!,
Porque poseo un optimismo
Que deseo para todos…

Los que se encuentren lo mismo.

martes, 26 de mayo de 2015

Abramos nuestro corazón

Toda pena, aun la mas grande, se alivia, al ser compartida.
Recuerdo que hace algunos años, fue a visitarme, inesperadamente una amiga que, sin ser
intima, era de bastante confianza.
Note al momento que algo grave le estaba pasando; pero mi juventud ,mi natural cortedad de
principiante y, el temor de parecer entrometido, me impidieron animarla a que se desahogase
conmigo.
La mantuve a distancia. Hablamos del tiempo, de personas conocidas, de los últimos sucesos.
Nos fuimos alejando cada vez mas y mas del asunto que era de extremo interés vital para mi
amiga.
Esa misma noche, trato ella, afortunadamente sin conseguirlo, de quitarse la vida. Caí entonces
en la cuenta de que yo le había cerrado la puerta, a la que acudió a mi angustiosamente
necesitada de simpatía, comprensión y auxilio.
Esta casi tragedia me puso frente a un problema que a todos se nos presenta con frecuencia: nos
damos cuenta de que una persona amiga, oculta bajo un exterior tranquilo, penas y zozobras a las
cuales no osamos aludir porque solo asoman en los fugaces instantes en que ella pierde el
dominio sobre si misma.
Tal conocimiento nos da una sensación de incapacidad e insuficiencia tremenda. Y nos inclina a
rodearnos de nuestro propio silencio, a convertirnos en solitarios islotes rodeado por mares de
retraimiento y de supuesta dignidad.
En mi opinión se ha exagerado el mérito del que sufre sin exhalar una queja. No pretendo
escatimar la alabanza debida al que padece en silencio; pero creo que nos hemos excedido al
valorar ese silencio. Puede que de ahí provenga ,hasta cierto punto ,el aumento alarmante de
casos de prestación mental. Los pesares no compartidos son cargas demoledoras y abrumadoras
por demás.
Cierto es, que no debemos vivir compadeciéndonos de nosotros mismos, como tampoco hemos
de convertirnos en el muro de las lamentaciones al pie del cual vengan a llorar a los demás. Pero
sucede frecuentemente que las personas que mas nos cierran las puertas de la confianza sean las
mas necesitadas de abrirlas a las expansiones de la amistad.
Hay casos en los que necesitamos el valor necesario para llamar una y otra vez a esas puertas y
pedir que se nos deje entrar ,aún a riesgo de exponemos a una negativa rotunda y contundente.
Tuve unos amigos que eran realmente desdichados. Enferma su mujer, quebrantada la salud de el
mismo, faltos ambos de dinero, oponían, sin embargo a sus desventuras un semblante animado y
sonriente, que con el tiempo llego a ser casi una contrahecha mascara. Sus amistades fueron
alejándose de la que hacia del retraimiento muralla infranqueable.
Pero como quiera que me ligaba a ellos una sincera amistad y un gran afecto, un día me arme de
valor, y les dije:"Se que vuestra situación es angustiosa, si queréis desahogaros hablando de
vuestras penas, bien en pareja o bien individualmente, aquí, ahora y siempre me tendréis.
Demostrarme que sois mis amigos y hablarme de ellas
Me sentiré muy orgulloso si puedo ayudaros en algo, y aun mas orgulloso todavía de haber
merecido vuestra confianza.
Guardaron silencio unos instantes, mientras cada uno lechaba consigo mismo.
 Luego, creo que  por primera vez en todo el tiempo que hacia que nos conocíamos ,me abrieron su corazón.
 Fue, como el desbordarse de un rio largo tiempo contenido. Todas las dudas y temores hasta entonces refrenados rebasaron las orillas. Al cesar el Ímpetu turbulento de la riada, una apacible y serena franqueza reemplazo la anterior actitud de fingida y forzada jovialidad de mis amigos. Escuche durante horas y hablamos durante otras tantas. No puedo ni quiero revelar sus confidencias, entre otras cosas porque no es a mi a quien le toca hacerlo, sino a ellos cuando lo crean conveniente. Diré apenas, que con haberme hablado sin reservas de sus dificultades, pudimos hallarle solución a las mas graves. Mucho tiempo después me confesaron, que en aquellos dias estuvieron a punto de que se fuera a pique su matrimonio, y de perder la razón. El aparente atrevimiento con que prescindi de lo que ellos estimaban su decoro, su obligación de sobrellevar con los labios sellados la intima tragedia de su existencia, los salvo del abismo en el que estuvieron a punto de caer.
Hay otro procedimiento que,aunque indirecto,nos conduce a veces a la entraña misma de la dificultad.Cuando me da el corazón de que un amigo/a se siente muy desgraciado pero,no sabe como descargar sus pecho,o teme que el hacerlo sea abusar de la amistad,acudo a ese amigo/a en busca de consejo y de consuelo.Le hablo de mis propias tribulaciones,entonces,reconoce con esto que yo confío en su amistad y se inclina entonces a confiar en la mia.
De todas las murallas que levantamos para ocultar nuestras desverituras,pocas suelen ser tan altas como las destinadas a resguardar de miradas ajenas,los apuros economicos.Tener dinero,puede ser una gran cosa.Cruel y duro es,que nos falte.Pero eso de que la gente se enorgullezca de tenerlo o se avergüéncese no tenerlo,se me antoja una solemne tonteria.Ningun caso hago de los escrúpulos de quienes,aun cuando dispondrían sin reparo de mi tiempo y de mis esfuerzos,cosas que valen ciertamente mas que el dinero,se sentirían humillados de por vida,al confiarme sus dificultades pecuniarias o al aceptar mi ayuda para solventarlas...
Mi respuesta a un amigo,que se hallaba en este caso,fue preguntarle:Me quieres decir que si yo aceptara ayuda de ti,debería considerarme humillado?.Reflexiono unos instantes...,y soltó una gran carcajada.La mal entendida dignidad en la que se encastillábale disipo como la niebla se disipa al calido beso del sol.
Ocasiones hay,en que la delicadeza se convierte en impertinencia.Mostamos "delicados" cuando tratamos de resolver o de aliviar las dificultades pecünarias de un amigo es,a mi juicio,pecar de torpes y de egoistas.
Causa la impresión de que una cosa tan natural y sencilla como la de dar a quien lo necesita,algo que podemos facilitarle,envuelve una indelicadeza por parte de quien acepta el favor.En estos casos,lo que tenmos que procurar ir,de una vez directos al grano. Veremos entonces,que la reserva del amigo cede ante nuestra implicita afirmación de que cuando media la amistad,el orgullo y el disimulo,en asuntos de dinero,estan fuera de lugar.
Se por propia experiencia,que pocas situaciones hay tan penosas,ni que expongan tanto a serios disgustos,como la de la persona,bien intencionada a quien le cae en suerte ser confidente de desavenencias conyugales.Es como verse uno obligado a entra "all{i donde hasta los angeles temerían posar la planta".Y sin embargo,volviendo al caso que mencione al principio,fue precisamente el no heberme querido entromételes lo que puso a mi amiga a dos dedos del suicidio.
Tanto ella como su esposo,eran personas en las que deposite todo mi cariño y afecto y,me dolia la desgracia de ambos.Pues,antes que culpables,los consideraba,victimas de las circunstancias que nada podia remediar.Por otro ladodo,no me parecía que estuviese en mi mano inentarlo.Pero si hubiera podido proporcionarle a mi amiga un respiro.Estaba ella,oprimida y ahogada por la pena.Pude haberla inducido a que desahora en mi su corazón. Y entonces creo,que ella, hubiera hecho entonces,frente al conflicto con animo mas reposado y juicioso.
Creo que la causa de que le fallara a mi amiga, fue debido en parte a mi juventud y mi
inexperiencia ;pero también por una subconciente renuncia a compartir preocupaciones ajenas,de
esa Índole.
Desde el punto y hora en que nos enteramos de la aflicion de otro,la hacemos nuestra;y nuestra
sigue siendo hasta que hayamos contribuido a aliviarla.De ahi que resulte mas cómodo no ver las
calamidades del amigo y no inmiscuimos en ellas.
Los enfermos,particularmente los aquejados de dolencias cronicas,son por regla general
inaccesibles.Interesarnos por ellos nos expone a que nos tengan por entrometidos,se enfaden y
vean en nuestra amistosa solicitud,una mera formula.Sin embargo fue una invalido,quien me dio
una gran enseñanza a este respecto:"No quiero que me compadezcas, me dijo,¡Quiero sentir que
tu me necesitas!.
De esta manera me entrego las llaves, no solo de su propia ciudadela interior, sino de otras
muchas que con gran tenacidad defendía. Casi no hay favor que no estemos dispuesto a aceptar
de la persona que a nuestro juicio necesita de nosotros.
Si no atinamos con la forma en que debamos acompañar al amigo en sus horas difíciles, tenemos
que examinar el motivo que nos impulsa a hacerlo; teniendo presente que tal motivo puede
ofrecérsenos bajo hábiles disfraces.
¿Nos impulsa solo la curiosidad?¿Tratamos solo de hacernos los interesantes de pasar por
personas bien enteradas, de entregar a la murmuración, so pretexto de lamentarlos, el pesar o el
infortunio confiados a nuestra discreción?
Cuando estemos seguros de que nuestro único proposito es el de aliviar las penas ajenas,
entonces si, creo yo, tenemos el derecho de lanzamos a la arriesgada aventura de inmiscuirnos en
su vida.
Puede que fracasemos. Puede que acabe por costamos caro, pero es mejor pasar por imprudentes,
que por duros de corazón; mejor es exponernos a que nos tachen de entrometidos, que
mostrarnos insensibles. Puede suceder que de esta manera, pongamos en camino de rehacerse, a
quien ya se veía al borde del desastre.
Quien este dispuesto a socorrer, debe también estar dispuesto a ser socorrido. Si cerramos
nuestras puertas a la confianza, no podemos esperar que otras se nos abran a nosotros.
Recordemos que nada proporciona tanta satisfacion a un amigo sincero, como ver que acudimos
a el para confiarle nuestras preocupaciones. Por tanto, no debemos cerrar las puertas del
corazon; llevemoslas siempre abiertas,para que los demás sientan instintivamente,que sus pesares
hallaran albergue y,que su felicidad sera recibida con regocijo.

Toda pena, aun la mas grande, se alivia al ser compartida.

lunes, 1 de septiembre de 2014

SONETO DE LA AUSENCIA



¿En qué rincón del cielo te has dormido
para llegar allí y despertarte?
y ser feliz hermana,en cualquier parte,
en la quietud eterna del olvido.

No soy nada,sin tí y tú te has ido
cansado estoy de andar y de buscarte.
Mi voz murió sin voz,porque al llamarte,
el mismo corazón cesó en latido.

Si puedo ver colmado tanto anhelo;
indicio de mi afán y mi desvelo,
si encuentro en mi vagar alguna huella.

No me niegues hermana,ese consuelo
y deja que disfrute de tu cielo,
y tenga yo al morir tu misma estrella.

Por el Casco Antiguo

"Repaseando de nuevo por las viejas calles de mi ciudad 
me sorprendió una lluvia fina,
que hizo que mi cuerpo sintiera el abrazo del frío,
del agua en la noche,
y mis ojos vieron la luna cuando miré hacia arriba y,
el agüilla clara en hilos suaves me recorrió la cara.
El reguerillo más grande
en tan solo un instante, se posó en mis labios.
Cien lunas,una en cada hilillo me besuquearon y,
al dar un suspiro sorbí el reguerín 
que había hecho un pocillo en la comisura de mis labios.
Por mi boca abajo me llegó a la entraña y de un beso de luna,
de luna y estrellas se llenó mi alma.

ATARDECER




En las ociosas horas campesinas
yo gusto de beber los viejos vinos,
en altas copas de cristales finos
y claras resonancias argentinas...

Huyendo de invenciones peregrinas
vuelvo siempre a mis clásicos caminos,
y busco limpios versos cristalinos
de viejos tiempos,por las cuatro esquinas...

Pasan las horas con su lento paso
y yo, junto a Ariel y Los Fronterizos
voy recordando rimas olvidadas...

Se ha ido el sol de las copas de los árboles
y de la noche nueva a los balcones
ya hay,algunas estrellas asomadas...



Josemaria López-Lago Fernandez
Valduro,Agosto de 2010

domingo, 31 de agosto de 2014

Como un montón de arena



Como un montón de arena
se entierran mis manos
bajo tu cuerpo como si fueran ,
a desaparecer entre tus senos.

 

Como un montón de arena
se entierran mis besos sobre tus labios,
como si fueran a enterrase
en un letargo de sueño.

 

Como un montón de arena
se entierran mis sentimientos,
como si la noche
fuera un día de adviento.

 

Como un montón de arena
se esparcen mis sentimientos,
como si de pronto fuera
a llevárselos el viento.

 

Como un montón de arena ,
se vierten mis pensamientos
como si de pronto tú,
fueras mi propio sarmiento.

 

Como un montón de arena
me lleva el viento,
como si fuera a entrar
pronto dentro de tu secreto.

 

Como un montón de arena
te tengo dentro de mi cuerpo
como si tú fueras,
las noches de mi tiempo.

 

Como un montón de arena,
te llevo en mi pensamiento
dentro de mi alma,
sin que te lleve el viento.

 

Como un montón de arena
fina de sarmiento ,
te llevo en lo más profundo
de mis pensamientos.
Como un montón de arena
te quiero libre ,
como si se la llevara el viento.

 

Como un montón de arena
descubro tu presencia,
porque tú eres
el alma de mi esencia.

 

Como un montón de arena
miro en tu adolescencia,
porque por ti
y por tu amor tengo dolencia,
a pesar de estar sin ti,
estoy, con tu eterna ausencia.

 

Como un montón de arena
de la playa oscura,
tengo deseos de amor
que no se cura,
sino con tu presencia y tu figura.

De cómo te encontré...


ERA primavera.
Borrachas de luz y estrellas,
las margaritas disparaban sus flechas
blancas a la diana verde de los campos.
Flechas robadas a la luz y a la luna
para hacerse copos que nieven la pradera.
Tú estabas bajo la sombra umbría
de los primeros árboles de Castelar.
Aquellos grandes que caen a la vera del camino
que va desde la puerta hasta la fuente.
Eras muy joven, veintiún sayas verdes tuyas ,
habían visto estrenar a los campos.
Tu boca tenía la frescura de los pozos hondos,
y cuando puse mis labios en el brocal
bebí del mismo manantío de sus besos
y su frescor me chorreó por los carrillos,
hasta que el único horizonte
a toda mi mirada fueron tus ojos.
Era de noche, pero me pareció
que amanecía a mi alrededor.
Junto a tus pupilas negras por la noche,
en que se retrataban las copas de los árboles
sobre un fondo de cielo
había un puntito blanco que brillaba y brillaba
como una pincelada de luz.
Así fue la primera vez que te vi, María y,
nunca más te hubiera yo perdido si tú,
al amarnos, rompiéndote en pedazos,
no hubieras hecho de nuestra locura un firmamento.
Dios sabe cuantos años vagué por los caminos.
Sin traje de romero peregriné de puerta en puerta,
y nadie me decía dónde encontrarte, María.
Ermitañas de Venus me prestaron sus ojos,
pero ni un leve fulgor tenían.
Y otra vez vagué por los caminos
y me perdí en el duro desierto
que forman las ciudades,
y sufrí soledad de multitudes
hasta llegar a místico para el amor de pagania.
Desde que te conocí,
siempre fuiste mi estrella,
guía, mi punto de referencia, mi anhelo.
Por encontrarte estrella mía,
llegué a la hondura misteriosa
de saber traducir la espuma de los mares,
de charlar con las flores,
de interpretar la risa,
amar las madrugadas y perseguir ilusiones.
Llegué a tener un tesoro de amoríos.
Esos mis amoríos que son como un rebaño
pastando en mi memoria,
parecen todos semejantes y todos son distintos,
y es mi recuerdo el buen pastor
que oveja por oveja las conoce a todas una a una.
A veces me alcanzaban las noches
como una inmensa yegua negra.
Yo la he visto galopar en la pista
redonda de esa circunferencia
que trazaron las horas, y a sus ancas,
de pie, y muy vestida de blanco,
con las faldas de nubes muy corta, la luna, la musa,
atrayendo suspiros de poetas.

 

En el centro de la pista el hombre seguía
haciendo el eterno payaso,
y yo seguí corriendo los caminos
sin encontrar la estrella de mi amor.

¿Qué nos importa por qué vereda oculta pude llegar a ti?
Lo único importante es saber que te tengo,
y para no perderte,
no tener confianza en tenerte.
Aún llevo en los ijares de mi amor
clavada todavía la espuela de tu beso.
Habían volado ya de todos los rosales del jardín
los pájaros de oro que gritan los ocasos.
Tú eres la plenitud ,
desde que tú naciste,
treinta y siete veces se ha vestido de novia el naranjal.
Como buen marinero,
para marcar el rumbo te miraba a los ojos,
y cuando recogí las velas
dejé que el viento jugara con mis manos.
Y fui Colón para mi amor.
En tus pupilas negras brillaba como nunca la estrella de mis sueños
que tanto había buscado.
Ponle al amor un cerco de ilusiones para que no se nos escape.
Para guardarlo bien tú cerraste los párpados.
María: cierra los ojos, niña; cierra los ojos,
que no se nos escape nuestra Amistad y nuestro Amor.

Si algún día


Si algún día pudiera o pudiese volver a ser, lo que alguna vez fui,
lo que juntos fuimos.

 
Si alguna vez pudiera ser ave veloz que todo lo surca, y todo lo vuela
Si alguna vez pudiera ser viento...

 
Sería, el viento que ...Elevara tus alas, al ritmo del tiempo.

 
Si alguna vez, pudiera ser ,sería tu aliento.

 
Tú eres la musa que esclarece mis lamentos,
Y eres la mujer querida de mis pensamientos.

 
Tú eres con quien siempre soñaron mis anhelos,
Tú eres, mi mar y mi firmamento, mi tormento y mi infierno,
mi peregrinar y mi lamento, mi mar, mi azul y mi cielo,
mi profundidad, mi soledad, yo mismo, mi puerto.

 
Tú eres mi mundo : mi tortura y mi infierno,
mi nomenclatura, mi insatisfacción,
mis ganas de estar satisfecho
mi dulzura, mi puente,
Mi mejor amistad Mi casa sin techo,
Mi cama sin tejer Mi manera de ser,
Mi manera de estar, mi pensamiento.
Mi manera de olvidar Mi forma de llegar, A todos mis recuerdos
Mi forma de lamer, Todos mis pensamientos
Mi manera de volver, Mi manera de tejer Mis sentimientos,
Mi trabajo, mi vida Mi seso y mi sexo,
Tú eres quien siempre busqué Y sólo un vez encontré.
Quisiera que fueras mi mujer...Pero, tú eres....lo incierto.

 

Me encantan, aún diría más, me fascinan las casualidades.
Pero, lo que más me fascina es, que después de tanto tiempo pasado,
me hayas inspirado todo lo que anteriormente he escrito, pensando en ti.
Gracias por todo lo que me has dado.

domingo, 24 de agosto de 2014

CARTA A UNA MUJER QUE SIEMPRE FUE MAS QUE UNA AMIGA (II)

Querida Amiga,
amarte es,un punto básico en mi vida;porque a través de nuestro amor he aprendido a comprender más y mejor a los demás,a mis compañeros,a mis amigos y,de una manera amorosamente especial a tí,Amiga.
En esta evolución que gracias a nuestro amor,ha sido un punto de arranque de nuestras propias vidas,tú y sólo tú.has desempeñado un papel fundamental,sin tí,sin tu amistad, tu amor sincero y tu entrega total y desinteresada,nunca hubiéramos podido tener un amor tan puro y tan genial como este amor nuestro.
A estas alturas ya, no somos capaces de distinguir lo que es de uno y lo que es del otro.
Es un búsqueda continua en la que dos espíritus encuentran  una unión absoluta.
¿Te acuerdas?,cada palabra y cada gesto de uno,implica al otro y, aunque sabemos que este está,no es definitivo,porque sabemos que tenemos que conquistarlo día a día.
Tú,AMIGA,como mujer inteligente que eres,sé que irás valientemente sorteando cualquier contratiempo que en la vida te salga al encuentro.¿Así sois las grandes mujeres!
Así sois las mujeres de valor,de entereza ,las mujeres limpias de corazón y mente.Sé que eres así,siempre lo he sabido,porque siempre te he soñado así y es,precisamente por eso por lo que te quiero.
Tuyo siempre

viernes, 22 de agosto de 2014

CARTA A UNA MUJER QUE SIEMPRE FUÉ MÁS QUE UNA AMIGA (I)

Mi querida,eterna y adorada AMIGA: Hay dos cosas que no pueden mirarse de frente por mucho que nos lo propongamos:El Sol y la Muerte. Comienzo así mi última carta porque esto que nos está pasando es una cosa trágica,tremendamente trágica. Desde siempre he creído que Dios es infinitamente justo,al principio de todas estas cosas que me estan pasando,siempre he pensado que tenía verdaderas posibilidades de salir de esto,porque estoy convencido de que Dios,va a poner todo su empeño en ayudarme a salir adelante,como otras veces he salido. Creo fervientemente en el Amor de Cristo,de que es bueno,de que no va a dejar que tú y yo seamos anónimos en el futuro... Me encantaría que estuvieramos juntos,daría toda mi vida,por pasar una tarde junto a tí,sin hablar,sólo mirandote,aprendiendome todo tu ser,para que mi memoria no te olvidara nunca. Contigo y junto a tí,quizás esto nos hubiera pasado de todas las formas,pero al menos hubiéramos podido disfrutar el uno del otro durante algún tiempo;pero el destino es así de cruel y nos empuja a hacer cosas que si fuémos de otra manera,no hubieran ocurrido jamás. AMIGA,me muero por verte y, presiento que me voy a morir sin verte.¿porqué estaremos tan lejos el uno del otro?,me refiero fisicamente;si por lo menos estuvieras al alcance de mi voz......... Desde que mi estado anímico ha empezado a flojear no hago otra cosa que pensar en tí constantemente,lo que haces,lo que vives,lo que piensas...,rodeada de toda la gente que te quiere de verdad. Siempre que no estamos juntos,el uno junto al otro,pienso en nosotros como si fuéramos una sola persona. Sé que has empezado a viajar astralmente,me gusta la idea,porque de ésta manera te tengo más en mi mente y en mi corazón. Quizás sea esta carta la última que te escriba,por eso quiero sacar a la luz,a tu luz y a tu conocimiento,todo aquello que cohabita conmigo desde que nací,todo aquello que en lo más hondo de mi alma de hombre,profundamente creyente y a la vez enamorado,he logrado aprender;a pesar de todas nuestras cartas,ahora,cuando estas leyendo esta,te encontrarás ante una encrucijada,ante una nueva incursión en la intimidad, ante la aventura de un ser humano que busca y ha buscado siempre,buceando en su interior,el hilo conductor con el que dar coherencia a las cuatro grandes apuestas de mi vida: La Fe basada en mi religión,la apuesta del Amor,la apuesta de la Amistad y,no por ello menos importante,la apuesta Intelectual. AMIGA,AMOR MÍO,siempre estaré contigo hasta la consumación del mundo,porque la muerte,la propia muerte,física,que no espiritual,es una camino que se dilata al mismo tiempo que se alarga;un camino que se alarga y se dilata,constantemente,hora a hora,día a día,año tras año,porque unidos en el amor y en la fe,pasamos por el camino común de los hombres del mundo. Para mí,aunque esté en las puertas del olvido,es imposible dejar de amarte y de quererte,en el presente y en el futuro,cualquiera que sea la hora,porque dejar de amarte es dejar de amar mi propia existencia y dejar de amar todo por lo que he luchado durante toda mi vida.

jueves, 21 de agosto de 2014

EL SEGADOR DEL VERANO (Recuerdos de mi niñez)

Avispas de la luz están libando fuego en el colmenar del sol.Frabrican tanta y tanta,que chorrea y cae hasta ka tierra;miel del verano que calcina los campos,mata los ríos y hace llorar los mares y los lagos,cuyo vapor es,lluvia para los cielos. El rastrojo es,candela de tierra y paja ¡Pobre cadáver de los trigos sin su alma de granos, que huyó al purgatorio de la era camino de los silos,que son el cielo soñado por la espiga. Un ángel de fuego expulsó a la tierra del paraíso de la primavera porque la tierra se ha dejado tentar por la simiente. Ha nacido el pudor;lúbrica y loca esta primavera,se soltó su corpiño,pero fué tal la verguenza y el bochorno que le dió el verano,que le subió la calentura a tal punto,que en la mañana de junio el sol en mi palomar,era un incendio. El segador,enamorado de los trigos,es galán que besa con su hoz el talle de la espiga para robar sus rizos rubios; el sembrado que fué airoso ejército de espigas,ya loes de mutilados,con un muñón de paja abierto al cielo y, en la rastrojera,la espigadora es la enfermera del trigal Junto a la era,el sombraje es perdón de sombras en la penitencia del sol El sombraje,apoyado en el tapial del corralón,tiene un techo lleno de agujerillos por el que se cuelan unos rayos de sol como cuerdas de guitarra; al acercarse,el polvillo en suspensión pone en vibración a estas cuerdas de luz,y oyen los ojos la música que ven. Ríe la tierra por la espiga entreabierta,y al suelo caen los trigos como granos de sonrisas. La palada del limpiador,lanzando al aire paja y grano para aventarlo, es enjambre de abejas de oro que,tras volar un instante,retornan a la colmena del montón. En el jardín,el agua del caño del pozo,barrena el alma de la siesta,sueña la boca el chorrear gozoso de unos besos que traigan a los labios,frescura de bodega y, todo yo me lleno de una garbana verde y lujuriosa,hecha con huerto,bosque y enramada. En la palma de la tarde,un rayo de sol,bebe un sorbo de agua clara. El rayo atraviesa el agua y pone luz,en el fondo de la fuente. Desnudo y limpio se baña el sol. Como un abanico verde baila el musgo en las paredes. Los sabios hablan de refacción,pero los poetas sabemos que esa polvareda de luz que puso el rayo en el agua,es la herida del sol que se desangra en la fuente. La tarde del verano,pegajosa,cansada y polvorienta,retorna a la noche,que es su nada;flechan cupidos en el encinar y los arqueros del amor vacían su aljaba en esta hora de la fuente. Renquea el viejo sol,jadeante y colorado sube la cuesta del poniente,y en un traspiés de horas,cae del más alto pico de la serranía lejana,levantando una nube de polvo de tinieblas que en un instante,alcanza y ciega hasta la tierra. En el barbecho azul,la luna es una espiga de luz enferma del tizón de las sombras. Su claridad se cuela por los agujeros del sombraje y el suelo se llena de puntos de luz,claros,redondos y blancos,como buena moneda de luz de los cielos con las que pagan sus deudas los poetas.

jueves, 3 de julio de 2014

AGRADECIMIENTO

Sesenta años peinan ya mis canas por desgracia, me es imposible el poder contestaros uno a uno los cienes y cienes de felicitaciones que me habeis mandado,que más quisiera yo el poder hacerlo,pero el tiempo, que como sabeis es el padre de nuestras vidas,me lo hace del todo imposible. ¡Cómo daros las gracias,cómo agradeceros vuestros ánimos para seguir luchando en este nuevo año que comienzo,cómo daros las gracias por recordarme en este tiempo tan lleno de olvidos y de ausencias,cómo agradeceros las vivencias de este día! Ayer cumplí sesenta nuevas primaveras y sabed que vibro todavía, que siento paz y amor en mi alma y sabed que nunca,me faltará la alegría. GRACIAS POR NO DEJARME EN EL OLVIDO.

lunes, 9 de junio de 2014

LAS MANOS DE MI MADRE

Las manos de mi madre son dos lirios que tienen, la blancura de la nieve y toda su dulzura me conmueve, y sentirlas en las mías hace que mi alma se desborde de alegría. Me gusta acariciarlas suavemente y contar entre mis dedos, los latidos de su alma y la risa de su ser. Besarlas en silencio y lentamente, ir notando su calor en mis sentidos. Las manos de mi madre son dos lirios que tienen, la blancura de la nieve.

jueves, 13 de marzo de 2014

SONETO DE LA AUSENCIA ¿En qué rincón del cielo te has dormido para llegar allí y despertarte? y ser feliz hermana,en cualquier parte, en la quietud eterna del olvido. No soy nada,sin tí y tú te has ido cansado estoy de andar y de buscarte. Mi voz murió sin voz,porque al llamarte, el mismo corazón cesó en latido. Si puedo ver colmado tanto anhelo; indicio de mi afán y mi desvelo, si encuentro en mi vagar alguna huella. No me niegues hermana,ese consuelo y deja que disfrute de tu cielo, y tenga yo al morir tu misma estrella.

domingo, 2 de febrero de 2014

Bajo el cielo, sin estrellas

Presiente mi soledad la tarde desmayada y el pergamino de la luz,en febrero, entre las hojas inertes de mi diario. De pronto,todo a mi alrededor ha enmudecido. ¿Qué sentido pueden tener ya las callejas oscuras donde ayer nos comíamos a besos a la hora de la cena y con la boca seca de tanto amar,bajo el farolillo débil como la luz de una luciérnaga? Paseo mi dolor a las afueras de tu cuerpo y un perro viejo agoniza al filo de mi angustia. Sin tí,la avenida de la vida parece un inmenso desierto. Entre la lluvia urbana, la multitud es un hormiguero de autómatas, con tarjetas de crédito y móviles encendidos; bufones que visten de los grandes almacenes y restriegan su lascivia contra los escaparates, para olvidar la sombra con la que,cada noche, comparten unas horas,raídas de tinieblas. Sin tí, este circo callejero ya no me parece divertido. Bajo el cielo, sin estrellas los paraguas abiertos,se me antojan, maldición de algún bolero. Sin tí,la nieve no es un collar de espuma sobre el escote del invierno. Entre este ruido inútil de tambores que no cesan, recuerdo a la luz de la candela este diario tan mío,abierto, por una página en blanco,desnuda del verbo que ayer tanto me urgía. Sin tí,resulta doloroso escribir los renglones de una vida, que no siempre fue tan mía. BA-2-2-14

domingo, 15 de diciembre de 2013

La señora del traje negro y la guadaña

Cuando la tarde se deshace en un remolino de hojas vencidas, la señora del traje negro y la guadaña vuelve a espiarme entre la blanda espesura, de los bosques sombríos,como salida de la nada. ¡Que dura es su mirada,con las pupilas pétreas! ¡Que lento es su latido,nacido de la nada! Por regalarle una invitación a mi vida mi ser, se ha quedado solo,en la estancia etérea. Entre el humo que desteje su maraña las musas han dejado solo al poeta, es la hora de la página en blanco de la nana de la sangre y, de la noche muerta.